La intervención de Ignacio Goitia para el Restaurante Goicolea es un claro ejemplo de cómo su lenguaje artístico puede adaptarse a diferentes espacios, escalas y usos, creando ambientes únicos y diferenciados que mantienen, a la vez, una identidad común.
Partiendo de la Boiserie Casetón, base de muchos de sus diseños de papel pintado personalizado, Goitia desarrolla distintas variaciones para cada sala, modificando composiciones, proporciones y elementos en función de su tamaño, ubicación y luz. El resultado es una coherente sucesión de ambientes con personalidad propia, unidos por un mismo lenguaje visual.
Los papeles pintados, diseñados y realizados íntegramente a medida, trasladan su universo artístico al restaurante, donde arquitecturas monumentales, figuras del Grand Tour y referencias al folclore vasco conviven con la cocina vasco-francesa. Así, pintura, arquitectura y gastronomía comparten un mismo universo visual, convirtiendo el espacio en una verdadera obra de arte habitable.