El Restaurante Goicolea abre sus puertas en pleno barrio de Chamberí, en Calle de Génova número 7 de Madrid, como una propuesta de alta cocina vasca firmada por el chef Jaime Sangrós —procedente del Asador Donostiarra— bajo la dirección de Imanol Borda y la familia Goicolea, históricos hosteleros madrileños. La intervención artística del local corre a cargo de Ignacio Goitia, en lo que constituye una de sus colaboraciones más ambiciosas en el ámbito de la restauración.
A diferencia de la decoración tradicional, en Goicolea el universo pictórico del artista atraviesa el espacio en su totalidad: cuadros, paneles, papeles pintados concebidos a medida e incluso el diseño del suelo forman parte de una misma composición. El comensal no entra en un restaurante decorado, entra en una obra habitable donde la mesa y la pintura comparten escena.
El proyecto se sostiene sobre la lógica goitiesca de superponer historia y vida cotidiana. Arquitecturas monumentales, figuras del Grand Tour y guiños a la tradición clásica conviven con la cocina vasca contemporánea de Sangrós, generando una conversación entre dos mundos que pocas veces se encuentran: el del rito artístico y el del rito gastronómico.
La crítica especializada ha destacado Goicolea como uno de los aperturas más singulares de la temporada en Madrid, no solo por su propuesta culinaria —centrada en producto de temporada y técnica vasca— sino por la dimensión visual de su sala, que convierte cada servicio en una experiencia escenográfica.