
La llegada de Moissonnier a Madrid de la mano del estudio LOBLANC abre una nueva etapa para la histórica firma francesa, fundada en 1885. En ese contexto nace esta colaboración, en la que el universo pictórico de Ignacio Goitia se traslada a algunas de las piezas más emblemáticas de la maison.
Lejos de una intervención decorativa, el proyecto plantea una transformación completa del lenguaje del artista: sus arquitecturas, escenas y personajes abandonan el lienzo para adaptarse al volumen de sillas, butacas y sillones, y generar una nueva lectura de la obra. Las piezas escogidas —sillas Luis XV y Luis XVI, butaca Bergère, sillón Louis XV Bridge— funcionan como superficies narrativas. Cada tapicería se concibe específicamente para el mueble sobre el que se despliega, integrando respaldo, brazos y asiento en una única composición visual.
El universo de Goitia permanece intacto en esta nueva escala. Sus grandes arquitecturas europeas, sus perspectivas monumentales y esas pequeñas figuras humanas que parecen perderse dentro del espacio vuelven a aparecer, ahora dialogando con la tradición ornamental francesa de Moissonnier. La colaboración nace además de una afinidad profunda con la manera de entender el oficio: técnicas artesanales vigentes, procesos lentos, el valor del tiempo como parte esencial de la creación.
Las piezas se presentan tanto en el espacio de LOBLANC, en el barrio de Las Letras, como en la tienda del artista en la plaza de las Salesas — territorio híbrido entre diseño, pintura y artesanía.