
Vanity Fair publica un perfil del pintor bilbaíno Ignacio Goitia (1968), especializado en obras figurativas que retratanpalacios centroeuropeos fastuosos poblados de personajes diversos. El artículo destaca su trayectoria contracorriente durante sus estudios en Bellas Artes, su colaboración con la anticuaria francesa Flore de Brontes, y sus próximas exhibiciones en Madrid y Maastricht. Se perfila a Goitia como un artista refinado, culto y con una particular filosofía creativa.