
El pintor bilbaíno Ignacio Goitia expone sus obras en París, mostrando su característico lenguaje pictórico que combina animales exóticos (elefantes, jirafas, dromedarios) con opulentos escenarios barrocos. La exposición consolida su posición en el panorama artístico internacional como uno de los pintores figurativos más originales de la escena contemporánea española.